Cómo convertir SRT a ASS y cuándo conviene el formato ASS
Un subtítulo SRT es solo el texto y sus tiempos, así que se lee igual en casi cualquier reproductor, pero no puede tener estilo propio. El formato ASS sí. Si necesitas un color, una fuente o un subtítulo que no vaya abajo, la conversión es el primer paso. Con el conversor de SRT a ASS lo haces en tu navegador.
Qué guarda cada formato
| Elemento | SRT | ASS |
|---|---|---|
| Texto y tiempos | Sí, en milisegundos | Sí, en centésimas |
| Cursiva, negrita, subrayado | Con etiquetas HTML | Con códigos entre llaves |
| Fuente, color, tamaño | No | Sí, por estilo |
| Posición y efectos | No | Sí, por línea |
Cómo hacerlo
- Abre tu archivo .srt con un editor de texto y copia todo su contenido.
- Pégalo en el conversor y pulsa convertir.
- Descarga el .ass y ábrelo con un editor de subtítulos si quieres cambiar el estilo.
Qué estilo tiene el resultado
La herramienta crea un estilo por defecto: Arial de 48, texto blanco con contorno negro, abajo al centro. Ese estilo es el mismo para todo el archivo. Si quieres otra fuente o un color distinto, cámbialo en el bloque de estilos con un editor de subtítulos como Aegisub o Subtitle Edit.
Qué no se traslada
Las etiquetas de color o de fuente que pudiera tener el SRT se quitan, porque el formato no las guarda de forma que se puedan trasladar. Las cursivas, negritas y subrayados sí se conservan.
Cuándo basta el SRT
- Si el subtítulo va abajo y el reproductor lo lee bien, el SRT es más simple y compatible.
- Si lo vas a subir a una plataforma que solo acepta SRT, quédate con ese formato.
Resumen
Convierte a ASS cuando necesites estilo propio, y quédate con SRT cuando necesites máxima compatibilidad. Y si después quieres volver a SRT, usa el conversor de ASS a SRT.